Rural Crowdfunding ha sido la entidad encargada de la elaboración técnica y redacción del informe “Innovación y Transformación Digital en el Tercer Sector y la Economía Social: Estado, Retos y Oportunidades”, un trabajo desarrollado para Fundación Esplai Ciudadanía Comprometida con el objetivo de analizar el nivel de madurez digital de las entidades sociales y aportar una visión práctica sobre sus principales retos de futuro.
El informe ofrece una radiografía actualizada de la transformación digital en el Tercer Sector y la Economía Social, poniendo el foco no solo en la disponibilidad de herramientas tecnológicas, sino también en aspectos organizativos, culturales, estratégicos y humanos. Desde esta perspectiva, el estudio parte de una idea central: la digitalización de las entidades sociales no puede entenderse únicamente como una cuestión técnica, sino como un proceso de cambio que debe reforzar la misión, la eficiencia y el impacto social de las organizaciones.
El trabajo se ha elaborado a partir del análisis de una muestra de 301 entidades participantes en el programa DigitalizaciONG, impulsado por Fundación Esplai. A través de esta base de información, el informe identifica tendencias, necesidades compartidas y áreas de mejora vinculadas a la cultura organizativa, la digitalización de procesos, la infraestructura tecnológica, la comunicación digital, la seguridad de la información, la innovación y la capacitación de las personas que forman parte de las entidades.
Para desarrollar el diagnóstico se ha utilizado una metodología mixta, de carácter cuantitativo y cualitativo, inspirada en el modelo de madurez digital de Forrester y adaptada al contexto específico del Tercer Sector de Acción Social en España. Esta adaptación permite clasificar el grado de avance digital de las organizaciones en cuatro niveles progresivos —BYTE, KILOBYTE, MEGABYTE y GIGABYTE—, que reflejan desde las primeras aproximaciones instrumentales a la tecnología hasta su integración plena en la cultura, la gobernanza y la estrategia de la entidad.
Entre las principales conclusiones, el informe confirma que el Tercer Sector presenta una realidad muy diversa y desigual. Conviven entidades con un nivel avanzado de digitalización con otras que aún se encuentran en fases iniciales, condicionadas por limitaciones presupuestarias, falta de perfiles técnicos, dependencia de herramientas básicas o ausencia de una estrategia digital formalizada.
Uno de los elementos más relevantes del diagnóstico es la constatación de que muchas organizaciones han iniciado procesos digitales, pero todavía lo hacen desde una lógica de supervivencia o mantenimiento. La inversión tecnológica suele destinarse a cubrir necesidades básicas, como la renovación de equipos, el pago de licencias o la resolución de incidencias, mientras que los proyectos verdaderamente estratégicos siguen siendo minoritarios.
El estudio también subraya la importancia de avanzar en la gestión del dato. Aunque muchas entidades recogen información sobre sus personas usuarias, programas o actividades, no siempre cuentan con sistemas que permitan analizar esos datos, medir el impacto social o tomar decisiones basadas en evidencias. Esta situación limita la capacidad de planificación, evaluación y rendición de cuentas de un sector cada vez más exigido por administraciones públicas, financiadores y ciudadanía.
Otro de los ámbitos analizados es la ciberseguridad y la protección de datos, especialmente sensible en organizaciones que trabajan con colectivos vulnerables, menores, personas mayores, personas con discapacidad o personas en situación de exclusión social. El informe plantea la necesidad de reforzar protocolos, herramientas y formación interna para garantizar una gestión segura, responsable y ética de la información.
La capacitación digital aparece igualmente como una de las grandes palancas de cambio. El diagnóstico refleja que la transformación digital no depende únicamente de disponer de tecnología, sino de que las personas que trabajan y colaboran en las entidades cuenten con competencias suficientes para utilizarla, adaptarla y convertirla en una herramienta útil para mejorar la intervención social.
El informe plantea además una lectura territorial y organizativa del sector. Muchas entidades son pequeñas, locales y con recursos limitados, lo que dificulta la implantación de soluciones tecnológicas complejas o costosas. Por ello, el documento apunta hacia modelos de apoyo compartido, colaboración entre organizaciones, herramientas escalables y soluciones adaptadas a la realidad económica y operativa del Tercer Sector.
A partir del diagnóstico, el trabajo incorpora un plan de recomendaciones orientado a facilitar una transformación digital realista, progresiva y alineada con la misión social de las entidades. Estas recomendaciones no se plantean como una receta única, sino como una hoja de ruta adaptable a diferentes tamaños, niveles de madurez, ámbitos de actuación y capacidades internas.
Para Rural Crowdfunding, este proyecto supone una nueva contribución al análisis estratégico de sectores con impacto social, aportando metodología, tratamiento de datos, interpretación de resultados y orientación práctica para la toma de decisiones. La elaboración de este informe refuerza la línea de trabajo de la entidad en estudios aplicados, diagnósticos sectoriales y proyectos orientados a mejorar la gestión, la innovación y la sostenibilidad de organizaciones públicas, privadas y del Tercer Sector.
El informe completo, editado por Fundación Esplai Ciudadanía Comprometida, está disponible para su consulta y descarga a través de los canales de Fundación Esplai y Gestión Tercer Sector.
